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Alfredo D. de 62 años de edad nos
consultó por su fibrilación auricular.
Padecía esta enfermedad desde hacía varios
años y además presentaba el antecedente
de haber padecido un accidente
cerebrovascular (ACV) algunos años
atrás, el cual le había dejado una
hemiparesia secuelar leve.
Tenía episodios abruptos de fibrilación
auricular paroxística, que se reiteraban
en el tiempo, a pesar de que tomaba
medicamentos antiarrítmicos a altas
dosis (amiodarona). Además había sido
sometido a dos cardioversiones
eléctricas.
Ante tal situación clínica, y
considerando el riesgo que padecía el
paciente de presentar un nuevo accidente
cerebrovascular, se le
propuso la ablación quirúrgica mini-invasiva,
utilizando el SISTEMA ATRICURE.
El paciente fue sometido a esta técnica
mini-invasiva para el tratamiento de su
fibrilación auricular, procedimiento
que se efectuó sin complicaciones.
Durante las primeras 48 hs el paciente
permaneció en la sala de recuperación.
Transcurrido este período se retiraron
los drenajes torácicos y el paciente
pasó a sala general.
Al tercer día de posoperatorio fue dado
de alta de la institución. En este
momento recibió un control
electrocardiográfico que evidenciaba un
ritmo cardíaco normal, sin rastros de la
arritmia.
A la semana el paciente pudo retornar a sus
tareas habituales en perfecto estado de
salud y sin síntomas ni signos de
fibrilación auricular.
Actualmente cursa el segundo mes de
posoperatorio. Los controles y el
seguimiento muestran electrocardiogramas
normales, sin signos de la arritmia.
En la actualidad se sigue controlando
periódicamente.
A continuación se muestran fotografías
que muestran la extensión de las
incisiones quirúrgicas, a tres semanas
de la intervención.


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